SIEMBRA
He caminado mis caminos
en búsqueda de la tierra prometida
a mi ser para su complesión…
Pero un día comprendí
que esa tierra estaba en mi interior…
Afuera era un campo poblado
donde como un Labrador
me debía dedicar a la siembra,
para un día llegar
a encontrar mi entorno físico…
Mi interior lo sembré
con conocimientos, vivencias,
experiencias y aprendizajes…
Bueno o malo,
fue creciendo y floreciendo…
En mi exterior también sembré…
Sembré las semillas
que mi interior me brindaba…
Muchas veces permanecí
esperando el resultado de mi siembra,
el momento de la cosecha…
Aburrida y desesperanzada
seguí mi camino
sin recibir los frutos…
Pero al llegar a otros campos
como producto de la naturaleza
recogía siembras y alegrías…
Hoy siento dicha y placer
porque la vida me ha enseñado
que la amistad y el cariño
que creí echar en campo inculto
hoy se multiplica,
se expande, y me toca,
y me rebaña sin dejarme respirar…
Hoy cosecho con manos llenas
y trasiego y acumulo,
la amistad y el cariño
de la gente que me rodea…
¡mi campo ha florecido!
Se ha plagado de miles de colores,
y me siento resguardada,
acompañada y bendecida,
con frutos que no merezco,
con tibiezas que me rebasan…
¡Siga la vida golpeando
y el sino demostrando
que soy sólo un ser débil y mortal!
Que mientras mi alma coseche
una palabra de cariño,
una demostración de afecto,
una amistad verdadera,
una mano que se tienda,
alguien que me extrañe,
quien ansíe mi presencia,
seguiré sembrando mi ser
pues la siega…….
¡Me dio ganancias…!
MARIANGELA
