Observaba la ventana con la nostalgia en el rostro….
La luna le sonreía picarona y las estrellas le guiñaban sus ojos devolviéndole la mirada…
Se sentía tremendamente agitada esa noche… recordando esos momentos junto a él en la agreste campiña que los rodeaba…
El…. Juan Manuel… el hombre de sus sueño, con el que escapó de casa para vivir su aventura de amor… Aquel que se perdió entre los cerros cuando los montoneros se acercaban y los rodeaban….
Sabía que había muerto en el intento de escape.. pero no dejaba de recordar esas pasionales noches de amor compartidas… Y el deseo volvía a acuciarla…
Se despertó sobresaltada recordando el sueño….
No era la primera vez que soñaba lo mismo….
No podía creer que ella, una mujer con una vida formada, una profesional, pudiese tener esas fantasías tan….. ¡No sabía como describirlas….!!
Pero su mente se adentraba en la historia, se iba hacia la historia… Y la transformaba en una pequeña damita de una sociedad decadente a mediados del 1800, donde la burguesía en la que vivía le impedía ese amor imposible….
Ella se había enamorado de alguien que no era para ella….
Pero…….¿qué era lo que le estaba pasando…?,¿ Por qué ella vivía su sueño como si fuese realidad…? ¡Ella no podía creer en eso…!!!!
Juan Manuel la miraba.. Sus hermosos ojos oscuros, medios escondidos por el rizo aún más oscuro de su cabello que se le escapaba rebelde del resto, despeinado, agreste, con su camisa abierta… le decía ¡Adios…! y se alejaba….
¡Su mulato….! Un amor imposible para ella, pero el único que lograba hacerla vibrar de esa manera…
¡Era tan distintos de todos esos señoritos que se le presentaban tan almidonados y atildados, a los que ella gustaba dejar en ridículo, con alguna de sus frases ocurrentes que tanto criticaban sus padres y sus amigas!!!
¡Ella había nacido rebelde…!
Mientras lo miraba alejarse y observaba su rostro, su cabellos, se acordó de su último beso, de su último abrazo, de sus caricias, de sus manos, de….
El estruendos de las balas la sacó de la ensoñación en la que estaba….
El fuerte ruido la despertó y se sentó de repente en la cama no pudiendo creer que ella estuviese nuevamente soñando con eso…
¡Ya era demasiado…! Sentía en su cuerpo correr aún las emociones que la agobiaban: el amor, el deseo y la pasión se amontonaban en su interior….
¡Era imposible…! ¡Cuando soñaba vivía su historia como un hecho real, y cuando despertaba esperaba encontrar a Juan Manuel en la vida real…!
¡ No podía entenderse…! ¡Tenía que estar de alguna manera enferma…!
Iría a visitar a un analista.. ¡Ojalá que él no pensara que se estaba volviendo loca….!
Pero ya no podía salir sola de ésto… el sueño era demasiado recurrente para dejarlo pasar….
El analista la recibiría a las 7. Tenía tiempo para dar una vuelta… Para sentarse en el parque por unos momentos observando a los niños jugar, a las madres conversar…. A los pájaros trinar alegremente en los árboles..
Llevaba bajo el brazo su cuaderno de apuntes, ese que no abandonaba nunca, y que ahora se había llenado de escritos dirigidos a ese mulato indescriptible…
Miró a su alrededor….. Todos los bancos ocupados. ¡Qué contrariedad….! ¿Qué pasaría que todo el mundo había venido al parque…?
A ella le gustaba sentarse en soledad, en un banco para ella sola, donde nadie interrumpiera sus pensamientos.
Pero hoy parecía que tendría que compartirlo, y sólo aquel, el último de la izquierda tenía lugar……
Se sentó distraídamente cerca del hombre que leía en el banco….
Al moverse sin darse cuenta rozó algunos de los papeles del vecino. Le dijo un disculpe muy suave y silencioso……
Y fue entonces que su piel se puso crespa: cuando escuchó su voz, al decirle él que no había problemas..
Le pareció que venía de muy lejos…. ¡Que ya la conocía….!
Se dió vuelta lentamente con un presentimiento en el corazón….
La voz la llevaba a sus sueños, a la pasión y a la locura…Era la voz que tantas veces había escuchado diciéndole palabras de amor.
¡No era posible…! ¿Estaría dormida y soñaba nuevamente…? ¿Era ésto otra de sus pesadillas o de su hermoso sueño reiterado???
Cuando se enfrentó a él, le pareció que todo daba vueltas a su alrededor…
¡Era él….! ¡ El hombre de sus sueños…..! Juan Manuel, El mulato…. ¡Claro que ya no con la camisa abierta y la bravía mirada…!
No el agreste ser que se perdía en las montañas en su idílica historia…
Este era un hombre reposado que la miraba con una luz de extrañeza en sus ojos… Unos ojos que se abrían aún más a medida que la examinanban palmo a palmo.
Ella no se contuvo y susurró: -"Juan Manuel…!!!!
La mirada de él se volvió aún más extraña, observándola con curiosidad..
Pensó que él seguramente creería que ella estaba loca, por mirarlo de esa manera….¿Sería por eso que la veía de esa forma tan extraña, que parecía que se le metía en la sangre?
Y de repente, él hombre volvió a hablar… y pronunció su nombre con ese acento que tantas noches la había enloquecido…
Ahora ella lo miraba completamente estupefacta, sintiendo que se remontaba a las montañas de sus ensoñaciones…
Entonces, él volvió a hablar y dijo:-¡Tú eres mi damita, la de mis sueños, la que veo cada noche…! ¡La que me embarga de amor y pasión!
¡Eso fue lo último que ella escuchó antes de caer desmayada!
