| MIS RAZONES |
Tengo, cuando te recuerdo,
un cúmulo de razones
refugiadas en tu nombre,
amparadas por mis sentidos,
otorgadas no por azar...
Razones para amarte,
razones para recordarte,
razones para odiarte,
razones para olvidarte.
Mis razones para amarte
no las puedo explicar
porque son sólo sentimientos,
perfumes dulces y caricias crispantes,
ellas son las que me guían
a tratar de verte, de olerte, de sentirte,
las que me hacen extrañarte,
necesitarte, ansiarte, desearte.
Mis razones para odiarte
no recuerdo si las tuve alguna vez,
pero si las hay son tan tristes,
de esas que hieren y duelen,
que las he dejado olvidadas
en algun rincón olvidado y oscuro,
porque no pudieron llegar jamás
donde tu amor está entronado.
Mis razones para recordarte
no me caben dentro del alma,
ni les alcanza mi piel entera,
porque son libres y extensas,
cálidas, tiernas y vivas,
acariciadoras, suaves y exitantes..
Son las que me asfixian de soledad,
porque las encuentro en la brisa,
en la lluvia y en las flores,
son mis razones mayores
y las que no puedo atrapar
porque me rozan y se van
dejándome solo tu sombra.
Mis razones para olvidarte
se escapan a cada rato,
y cuando quiero nombrarlas
encuentro un vacío inmenso,
porque se niegan a darme alivio,
a destronar tu recuerdo
y huyen cabalgando en la brisa
escondidas tras cada nube.
Tengo tantas razones
que tienen tu nombre escrito,
que, cuando me miro por dentro,
ya no puedo reconocerme,
ya no sé si soy yo
o si eres tú en mí...
MARIANGELA
