font color="#FFFF80" size="7" face="Lucida Console">DEPENDENCIAS

 

 

¿Te has puesto a pensar cuántas veces te has sentido atosigado por tus emociones y has experimentados los coletazos de la ira, la depresión, la ansiedad….?

¿No te has dado cuenta que cada una de esas sensaciones se debieron a que estabas demasiado empeñado en conseguir algo que no tenías, en retener algo que ya poseías o en evitar algo que no querias tener?

Por ejemplo: estás enamorado/a y te has sentido rechazado/a o celoso/a y entonces tu mente y tu corazón se enfocan sólamente a esa cosa, y por ese plato de entrada dejas de lado el banquete de la vida, que se esfuma ante tus ojos. Pero a pesar de ello no intentas remediar la situación, sino que te dedicas a vivir con ella, así, como quedó.

Y te entregas con el alma a ese cometido y te olvidas de ver el resto del universo.

¿Recuerdas acaso a esos hombres, "seres industriosos” que olvidan su vida, sus hijos, su familia, sus sentimientos por problemas laborales o económicos, y se entregan con fruición a resolverlos, sintiéndose infelices porque no pueden lograr lo que quieren, perdiendo en el intento todos los demás pilares de su existencia, entre ellos el amor…?

En esos casos se presenta un estado de dependencia total y absoluta al objeto, de tal manera que se destruya ese maravilloso aparato llamado corazón humano.

Pero para poder luego arreglar ese artefacto y recuperar los afectos que lo mantendrán aceitado y en buen funcionamiento deberán hacer un curso acelerado que les devuelva cada uno de los valores en su escala debida.

Y para ello debemos reconocer que la dependencia a cualquier cosa, sea posición económica, posesiones, personas, sentimientos, nunca, jamás, nos traerá la felicidad.

Y eso lo comprobaremos cuando nos estudiemos y reconozcamos nuestras dependencias, y sepamos descubrirlas como tales.

Cuando veamos que dejamos de lado algo importante en nuestras vidas que que solucionemos tal o cual cosa, entonces nos estaremos convenciendo de como dependemos de ella, llámese negocios, decisiones, hijos, personas, sentimientos…

Eso que nos demora a realizar otra acción hasta obtenerlo, es una dependencia, y por lo tanto, algo que domina nuestras vidas…

Fijémonos además si esa dependencia viene de nosotros y con nosotros….

¡Yo te diría que no….!

Nosotros no nacimos con ella…… La adquirimos de la sociedad, de las circunstancias, de la cultura, de la religión, etc. en la que fuimos creciendo…

O quizás de una mentira que nosotros mismos nos dijimos para conformarnos de que sin eso…. ¡No podríamos ser felices…!

Y mientras la perseguimos aplastamos nuestras posibilidades en otras áreas…

Y ya es tarde cuando venimos a darnos cuenta de que al obtener esa cosa tampoco somos felices, porque hemos perdido  otras de quizás tanto o más valor que la que al fin conseguimos luego de árduo trabajo…

Es en este momento en que debemos ver cuántas personas felices hay sin tener lo que nosotros perseguimos, o que no poseen lo que nos hemos convencido que es imprescindible tener..

Entonces, decidamos…. ¿queremos tanto eso por lo que dejamos todo lo demás de lado, o nuestra libertad de ello y nuestra felicidad?

Debemos desarrollar nuestra perspectiva. y ver que la vida es mucho más amplia que cualquier objeto determinado y comparar lo que perdemos cuando vamos tras él…

Tenemos además la obligación de asumir que ninguna cosa o persona, fuera de nosotros, tiene el poder de hacernos infelices. Nosotros solamente decidimos ser felices o no… entonces…. ¡Demos paso a la felicidad!

Si por culpa de alguna atadura, llámese material o espiritual (como serían el miedo, la inseguridad, la indecisión) no somos felices, trabajemos desterrándolas de nosotros, liberándonos de ella, para así sí, conseguir nuestra propia libertad, y poder luego poner la escala de valores en su lugar, y con ella…. ¡nuestra felicidad en funcionamiento…!

 

MARIANGELA

Volver a reflexiones
alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Ofertas de Trabajo y Busco pareja
Consigue una página web gratis o un
alojamiento web profesional con Galeón